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jueves, 16 de agosto de 2018

Supercampeones de Europa

Celebración de la Supercopa.
(FOTO: Atleticodemadrid.com)
González ÁLVARO | Madrid

Con 24 de horas de reflexión, me apetecía escribir unas palabras, para no perder la costumbre, sobre la Supercopa de Europa. Escribo sabiendo que para los que ganan este título será uno más para sumar y para posar orgullosos y orgullosas delante de la vitrina pertinente. Y para los que pierden, será poco más que un partido más de una pretemporada que ya toca su fin.

Pero lo cierto, es que lo objetivo es que el Atlético se proclamó por tercera vez en la historia Supercampeón de Europa. Y lo hizo, también por tercera vez en la historia, superando al vigente campeón de la Champions. Lo hizo ante el eterno rival, sí, aquel que te había virlado cruelmente dos Champions en los últimos años, pero que nunca fue capaz de ganar una final en los 90” minutos reglamentarios… La verdad es que los del Cholo tampoco lo han logrado, salvo aquella Supercopa de España de 2014 que acabó en los 180” de la ida y la vuelta.

Pero al lío, el Atleti demostró en Tallin un poderío físico y una amplitud de plantilla que hace soñar a los aficionados rojiblancos. Hubo que sufrir, pero también hubo tiempo para disfrutar la victoria. Lemar y Rodri, como caras nuevas, dejaron una carta de presentación impecable. Si bien es cierto, que al francés todavía le queda asimilar algunos conceptos defensivos ‘made in Simeone’.

De la vieja guardia es imposible quedarse con uno. Diego Costa volvió a ser ‘la Bestia’ que siempre amedrentó a las defensas, he de decir que nunca se fue. Lo de Koke y Saúl, es lo esperado. Aunque no por esperado, es menos bueno. Sacrificio, compromiso, trabajo y honrar a unos colores es lo que volvieron a dejar sobre el césped del A. Le Coq Arena de Tallin.

Por último, dos nombres: Griezmann y Simeone. No fue el mejor partido del francés, pero su estado físico no da para más todavía. Se le perdona cuando uno repasa su palmarés este 2018. Ya tiene el hueco libre en la estantería para su primer Balón de Oro.

Por otro lado Simeone. Siete títulos en siete temporadas. Los dos últimos desde el palco. Ya es el técnico más laureado de la historia del Atleti. Pero, en el Metropolitano no se le quiere por los títulos. Se le quiere por lograr que los grandes jugadores quieran venir y quedarse y porque algunos jugadores se sientan como hermanos. No me puedo olvidar de Germán Burgos, trabajo impecable.


Señores, la temporada ya ha comenzado y este título no es uno más. El Atleti lo ha ganado y como mencioné al principio ya podéis posar orgullosos con ella, que la familia rojiblanca hasta el mes de agosto de 2019 será Supercampeona de Europa.

martes, 14 de agosto de 2018

El Atleti de Simeone, a seguir sumando

Exteriores del Estadio A. Le Coq Arena de Tallín.
(FOTO: Atleticodemadrid.com)
González, ÁLVARO | Madrid


Vuelvo a escribir en este blog, mi blog. Lo hago después de unos meses de descanso por aquello de que el fútbol oficial también descansaba por el verano. Sin embargo, con la Supercopa de Europa ya aquí, me ha apetecido escribir unas líneas repasando qué sensaciones me deja este encuentro.

En primer lugar, me parece una muy buena noticia que, otra vez más, vayamos a presenciar una final europea entre dos equipos españoles. Y uno de ellos es el Atlético de Madrid. Un equipo que disputará esta final por ganar aquel torneo de la Europa League, que algunos se empeñan en desprestigiar y quitar valor.

Plantilla ilusionante

Llega el conjunto rojiblanco hasta Tallín con las maletas llenas de ilusión y esperanza, tanto las suyas como las de sus aficionados, que han visto como este verano el Atleti se ha reforzado bastante bien. Arias, Gelson, Rodri, Lemar y Kalinic son jugadores que ilusionan y dan caché a este equipo. Pero no se confundan, el favorito en cualquier Supercopa de Europa es el campeón de la Champions.

Si a esos fichajes se le añade que Oblak, Godín y Griezmann han declinado grandes ofertas para soñar con triunfar un año más en el Atleti, la euforia se dispara por el Metropolitano. Aunque, yo quisiera añadir otro nombre y el más importante: Simeone iniciará su séptima temporada desde el inicio. Inalcanzable por cualquier otro técnico de la Liga española. Lo que está haciendo tiene muchísimo mérito, le guste a quien le guste. 

Courtois

Otra cuestión del partido de este miércoles es Courtois. No me he pronunciado mucho sobre este caso, pero, aunque no está ni inscrito para jugar este partido, quería escribir lo que pienso: respeto completamente que el belga sea del Real Madrid o de cualquier otro equipo desde pequeño, pero entiendo que también lo sería cuando le enviaba algún que otro recado desde el balcón de la Puerta del Sol. Un poco contradictorio, porque nadie le obligaba a hacerlo. Es más, lo normal no suele ser que se cante al rival, aunque algunos sí lo hagan. Tan contradictorio como tener una placa en homenaje al portero del eterno rival en los exteriores de tu casa. Está demasiado barato ser leyenda en el Atleti.

11 titular

Bueno, dicho esto, vamos con lo que sacaría yo para esta final. Oblak, sin duda; Juanfran, Giménez, Godín y Filipe Luis, en defensa; Rodri, Saúl, Koke y Lemar, en el medio; Costa y Griezmann, en punta. Creo que es el mismo once que ha ensayado Simeone esta semana. La única duda que tengo es Juanfran o Arias, aunque pienso que la adaptación del colombiano tiene que llegar poco a poco. 

Por lo tanto, he vuelto por aquí para seguir contando lo que me vaya apeteciendo. Si no, también me podéis leer en el Diario As. El fútbol ya está de vuelta, el Atleti busca su tercera Supercopa de Europa y Simeone busca su séptimo título en siete temporadas. Ahí es nada. 

martes, 3 de julio de 2018

Entre todos la mataron y ella sola se murió

Los jugadores españoles, tras la derrota ante Rusia.
(FOTO: Telecinco).
González, ÁLVARO | Madrid

Después de 48 horas de la eliminación de España en el Mundial y con los internacionales ya en nuestro país, quería escribir unas líneas sobre lo que me ha parecido la actuación de nuestra selección en este torneo, aunque ya está todo prácticamente analizado por miles de personas.

Muchos echan la culpa del fracaso de España a Luis Rubiales o a Florentino Pérez, otros se la echan a Fernando Hierro o Lopetegui, otros a Piqué o a David De Gea, o incluso hay otros que se atreven a echársela a Koke o Aspas por fallar un penlati.

Sin emabrgo, cada uno lo hace en función de los intereses del club al que anima durante el año, e incluso, hasta cuando juega la Selección Española. Para los aficionados del Real Madrid, la responsabilidad la ha solido tener Luis Rubiales, Piqué o Koke. Solo lo del presidente de la RFEF podría tener algún sentido. Lo del central y lo del centrocampista no llego a entenderlo. Sus acciones son lances del juego, algo que les puede pasar a cualquiera.

Por otro lado, los que no simpatizan con el equipo blanco creen que los responsables del fracaso de España son Florentino Pérez y Julen Lopetegui. Creen que si el máximo mandatario del Real Madrid no hubiera hecho una oferta a un entrenador con contrato en vigor y a tres días de comenzar una Copa del Mundo, esto no hubiera pasado. Además, también suelen defender que más allá de eso, el culpable es el ex seleccionador por aceptar ese cargo sin pensar en la Selección Española.

Bueno, lo cierto es que luego hay otra corriente que crítica la actuación de Fernando Hierro, ya que ha quedado demostrado que no ha podido gestionar como él hubiera querido los cambios, el estilo de juego y las estrategias a seguir que dejó Julen Lopetegui. Nadie se explica que Saúl no haya disputado ni un solo minuto, por poner un ejemplo...

También los jugadores son centro de las críticas. Afectados o no por todo lo que ocurrió tres días antes de arrancar el Mundial, hay jugadores que no han estado finos y se les ha visto impotentes para lograr crear un juego rápido, dinámico y de desborde. Puede ser porque llegan al límite de forma, porque se han sentido más favoritos de lo que eran o porque no se han sentido cómodos con el nuevo entrenador.

Lo cierto es que no es cuestión de cargar las culpas sobre una sola persona. Algunos no querrán moverse de su opinión porque este país es un país de clubes y no de selección, pero lo cierto es que todos, absolutamente todos, han contribuido negativamente a que España ya esté en Madrid, 15 días antes de lo esperado. Entre todos la mataron y ella sola se murió.

viernes, 15 de junio de 2018

Griezmann decide quedarse

Griezmann celebra un gol con Atlético de Madrid.
González, ÁLVARO | Madrid

"He decidido quedarme", afirmaba Antoine Griezmann al finalizar el documental que anunciaba la decisión del francés. Este pequeño film de media hora de duración se convierte en una forma revolucionaria de comunicar una renovación en el mundo del fútbol. Y es que solo la estrella de la NBA,  Lebron James, hizo algo similar para anunciar su incorporación a los Cleveland Cavaliers,

Pero más allá de las formas, Antoine Griezmann ha dejado muchas conclusiones con esta decisión. La primera, es que en un momento del documental podemos presenciar decirle a un amigo por teléfono: "No aguanto más, necesito decirle a la gente que me quiero quedar, tío". Esto sucede pocos días antes de marcharse a la concentración mundialista con Francia, lo que demuestra que él no anunció su decisión antes no para reírse de los aficionados del Atleti, sino porque había un documental grabado que tenía que respetar.

Otra conclusión es que, salvo en el momento que su hermana y representante, Erika Choperena, le anuncia que el Barcelona está interesado en hacerse con sus servicios, él en pocas ocasiones se le nota más cerca del conjunto catalán que del madrileño. En un momento llega a decir que "quiere ganar títulos, pero que ganar la Europa League podría hacerle pensar que en el Atleti se pueden conseguir cosas importantes". Esta reflexión demuestra que ganar la segunda máxima competición europea fue clave y fundamental para tomar una decisión sobre su futuro.

Una tercera conclusión es que tras la final de la Europa League, era impensable que se pudiera imaginar que alguien le pudiera 'pitar' en el Metropolitano ante el Eibar. Sin embargo, así fue. Ese pudo ser uno de los momentos más duros del galo. "No podía entender que me pitarán después de todo lo que hice en la final de la Europa League, pero puedo llegar a entenderlo porque la prensa decía que había firmado con el Barça y no era cierto", decía Griezmann reconociendo que fue un momento díficil para él. Sin embargo, con esa declaración tiene un mensaje subliminal: a los aficionados del Atleti les importa más el carácter de pertenencia del que tanto ha hablado Simeone que los títulos. Y Griezmann llegando a entender esos 'pitos', parece que va entendiendo lo que significa ser del Atleti.

Y por último, aunque haya muchas más conclusiones, me quedo con la reflexión a nivel de clubes. Algo ha cambiado en los últimos años cuando el Atleti es capaz de mirar cara a cara a los grandes equipos de Europa a la hora de negociar por las grandes estrellas del fútbol español. En este caso, y teniendo menos presupuesto que el Barcelona, ha sido capaz de ofrecer un proyecto deportivo que ilusiones al jugador y un salario que llegue a las pretensiones del francés.

Por lo tanto, ahora sí que sí ya no debe haber excusa para que el Atleti no opte, por fín y de forma real, a ganar la Champions esta próxima temporada, cuya final es "en casa". En la casa de Antoine Griezmann.